Implantología

Periimplantitis: qué es y cómo se trata

Equipo clínico durante una intervención

Los implantes dentales tienen una tasa de éxito muy elevada, pero esto no significa que, una vez colocados, no puedan aparecer problemas con el paso de los años.

Uno de ellos es la periimplantitis.

La periimplantitis es una enfermedad inflamatoria que afecta a los tejidos que rodean a un implante y que se acompaña de pérdida del hueso que lo sostiene.

Antes de llegar a esta situación suele existir una fase más inicial denominada mucositis periimplantaria. En este caso existe inflamación de la encía alrededor del implante, pero todavía no se ha producido una pérdida ósea progresiva.

Es algo parecido a lo que ocurre entre la gingivitis y la periodontitis alrededor de los dientes.

Uno de los primeros signos puede ser el sangrado de la encía al cepillarse o durante la exploración. En ocasiones aparece inflamación, supuración, mal sabor o retracción de la encía. Sin embargo, la periimplantitis también puede avanzar sin producir dolor.

Por este motivo, que un implante “no moleste” no significa necesariamente que esté sano.

Factores de riesgo

Entre los factores que pueden favorecer la aparición o progresión de una enfermedad periimplantaria encontramos el acúmulo de placa bacteriana, antecedentes de enfermedad periodontal, tabaco, dificultad para limpiar correctamente la prótesis o la falta de revisiones y mantenimiento.

El tratamiento

El tratamiento dependerá de cuánto haya avanzado la enfermedad.

En fases iniciales podemos controlar la inflamación mejorando la higiene y descontaminando la superficie del implante. Cuando existe una pérdida de hueso importante puede ser necesario realizar un tratamiento quirúrgico para acceder al implante, descontaminarlo y, dependiendo del defecto, intentar regenerar los tejidos perdidos.

En algunos casos muy avanzados puede ser más predecible retirar el implante.

Por eso el mejor tratamiento de la periimplantitis sigue siendo su prevención.

Los implantes también necesitan mantenimiento y controles periódicos durante toda la vida.