Periodoncia · Parte 1

Cirugía mucogingival en dientes: injertos de encía

Cirugía mucogingival en dientes

La cirugía mucogingival es la rama de la periodoncia que se encarga del tratamiento de los defectos del tejido blando que rodea a los dientes e implantes.

Cuando un diente expone parte de la superficie de su raíz, se conoce como recesión gingival. Da la sensación de un diente demasiado largo y, a menudo, antiestético.

¿Por qué aparecen las recesiones?

  • Acúmulo de placa bacteriana
  • Cepillado demasiado agresivo
  • Malposiciones dentarias
  • Enfermedad periodontal

El injerto de encía

Estos casos se pueden tratar mediante un injerto de encía. A veces la palabra «injerto» genera cierto rechazo, pero es un procedimiento rutinario, con mucha investigación y soporte científico detrás. Si se realiza correctamente, el postoperatorio suele ser muy bueno y los resultados, satisfactorios.

Los injertos se pueden tomar de varias zonas de la cavidad oral; la más común es el paladar. Una vez tomado, se traslada a la zona receptora y se fija con puntos de sutura. Es fundamental que el injerto permanezca inmóvil durante la cicatrización —por eso se evita, por ejemplo, estirar del labio para enseñar la herida—. En pocos días, el injerto va cambiando de color hasta adquirir el tono rosado propio de la encía.

¿Existe riesgo de que el injerto no funcione?

No se habla propiamente de «rechazo», pero sí existen factores que pueden reducir la tasa de éxito, como el tabaco: fumar disminuye la vascularización y la formación de nuevos vasos sanguíneos, uno de los requisitos para que el injerto prenda bien.

El objetivo del tratamiento es el recubrimiento radicular o, cuando esto no es posible, mejorar la cantidad y la calidad de la encía para frenar el avance de la recesión.

Dos tipos de encía

Alrededor del diente existen dos tipos de encía. La encía insertada, queratinizada y adherida al hueso —se recomienda contar con unos 2 mm alrededor de cada diente, aunque en condiciones de salud y con una higiene oral exquisita no siempre es imprescindible—. Y la mucosa libre, que no está insertada en el hueso sino en el músculo: es móvil y no está queratinizada.

La encía que rodea a los implantes se comporta de forma distinta, como veremos en la segunda parte de este artículo.

¿Quieres saber más sobre los injertos de encía en implantes? Continúa en la segunda parte de este artículo.