
Trabajar con microscopio no significa simplemente “ver más grande”.
Significa poder trabajar con mayor precisión.
En determinadas intervenciones utilizamos magnificación mediante lupas o microscopio junto con instrumental y suturas de pequeño tamaño.
Esto es especialmente útil cuando trabajamos con tejidos delicados, como ocurre en cirugía mucogingival, determinados procedimientos periodontales o cirugía endodóntica.
Al aumentar la imagen podemos identificar pequeños detalles que son difíciles de observar a simple vista.
También podemos realizar incisiones más precisas, manipular los tejidos de manera más delicada y colocar suturas de menor calibre.
¿Significa que una cirugía realizada con microscopio siempre tendrá éxito?
Evidentemente no.
La magnificación no sustituye al diagnóstico, a la técnica quirúrgica ni al conocimiento de la biología.
Pero sí nos permite realizar determinados procedimientos con un mayor nivel de control.
En cirugía mucogingival esto es especialmente importante porque trabajamos con tejidos de apenas unos milímetros y pequeños traumatismos pueden influir en la cicatrización.
La tendencia de la cirugía moderna es precisamente esa:
Intentar conseguir el resultado que buscamos produciendo el menor daño posible a los tejidos.
No se trata de hacer cirugías más pequeñas porque sí.
Se trata de hacerlas más precisas.
