Estética dental

Carillas dentales: qué son y cuándo tienen sentido

Sonrisa tratada con carillas dentales

Las carillas son restauraciones muy finas que se colocan principalmente sobre la superficie visible de los dientes anteriores.

Permiten modificar su forma, color, tamaño o determinadas alteraciones de posición.

Pueden realizarse principalmente con composite o con cerámica.

Pero existe una idea que considero especialmente importante: hacer carillas no significa necesariamente tallar mucho los dientes.

En determinados casos podemos realizar tratamientos extremadamente conservadores y limitar el desgaste únicamente a las zonas necesarias. Incluso existen situaciones en las que prácticamente no necesitamos eliminar estructura dental.

Sin embargo, esto depende completamente de la posición inicial de los dientes y del resultado que queremos conseguir.

Si un diente ya está demasiado hacia delante y queremos añadir material sobre él, inevitablemente podríamos terminar creando un diente excesivamente voluminoso. En estos casos necesitamos valorar ortodoncia, realizar una preparación o combinar diferentes tratamientos.

Antes de empezar: el estudio de la sonrisa

Antes de realizar carillas es importante estudiar la sonrisa completa: posición de los dientes, encía, labios, exposición dental, proporciones y función.

También debemos valorar cómo muerde el paciente.

Una carilla estéticamente perfecta pero sometida a fuerzas inadecuadas puede fracturarse o despegarse.

Por eso la estética dental no consiste simplemente en elegir dientes blancos.

Un buen tratamiento debe intentar modificar lo necesario y conservar todo lo posible.

Y siempre que podamos mantener esmalte dental, mejor.